Sin lactosa

Día a día crece el número de personas que prefieren el consumo de bebidas vegetales derivadas de los cereales. Las leches de cereales se suman a la alimentación saludable y aparecen como una interesante opción nutricional por sus proteínas, grasas insaturadas, hidratos de carbono, minerales y vitaminas. Además, no contienen lactosa, grasa ni proteínas de origen animal y se ajustan al gusto de cada persona.

Estas leches de cereales son más ligeras, fáciles de digerir e ideal para personas con trastornos digestivos o intolerancia a la lactosa y al gluten. Se pueden tomar con bizcochos en desayunos o meriendas, y se utilizan en la cocina para completar recetas o como salsas. Complementan a los alimentos y aportan sus nutrientes.

La leche de avena es la más completa. Sus cualidades energéticas, nutritivas y terapéuticas se convierten en el alimento ideal para reponer fuerzas y levantar las defensas. Además no contiene azúcar ni gluten. Recomendable para deportistas, adolescentes, celíacos y personas de la tercera edad.

Al proceder de frutos oleaginosos, la leche de las almendras es muy energética, y aporta gran cantidad de azúcares saludables de rápida absorción. Se elabora a partir de almendras secas molidas y peladas con agua. La leche de almendras es una gran fuente de minerales como el calcio, fósforo, magnesio y vitaminas B1, B6 y E.

Para quien requiere de grandes cantidades de minerales para ayudar al sistema óseo, la leche de avellanas es la ideal. Su contenido de L-arginina y aceites monoinsaturados, ayudan a prevenir lesiones en venas y arterias. Rica en vitamina B9, es beneficiosa para las embarazadas ya que puede prevenir alguna complicación de gestación. Estimula los intestinos y absorbe grasas y azúcares.

La soja y sus derivados son fuente de omega 6, omega 3, magnesio, calcio y ácidos grasos saludables. Se obtiene a partir del remojo, trituración, cocción y filtrado de las semillas de soja. Cumple con el perfil completo de los ocho aminoácidos esenciales.

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